José Luis Gutiérrez Repullo, nace en Málaga en 1.956, es el menor de una familia de cuatro hermanos, de ahí le viene el apodo de Chico, el cual es arrastrado hasta nuestros días, razón por la cual decide firmar su obra con el apodo de Chico R., en definitiva Chico Repullo.
 
Durante su infancia reside en la céntrica Calle Granada, muy cerca de lo que hoy es el Museo Picasso, no obstante, durante toda su vida pasa la época estival en una residencia de verano en la Cala del Moral, donde se despierta su pasión por el mar y se ve claramente influenciado por la luz del Mediterráneo.
 
Cursa el primer ciclo de su educación escolar en el Colegio de San Agustín. En su adolescencia, traslada su residencia a la Calle Pintor Sorolla y cursa el segundo ciclo escolar en el colegio de San Estanislao de Kostka, en donde se empieza a apreciar sus dotes artísticas destacando siempre en las asignaturas de artes plásticas.
 
Empieza a desarrollar interés por el modelado de figuras en barro donde desarrolla una gran habilidad. Sin duda, su vinculación de consanguinidad con Picasso, nuestro genio universal (su abuela materna era prima del pintor), ha tenido algo que ver en el desarrollo de su facilidad para las artes plásticas.
 
Acabado el ciclo escolar, obtiene la licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales en la facultad de Económicas de Málaga. Compatibiliza sus estudios con una de sus grandes pasiones, el mundo de la mecánica y el motociclismo donde cosecha grandes éxitos en el ámbito de la competición andaluza. No obstante, un accidente trunca su proyección en el mundo del motor y se decanta por los deportes náuticos, compaginando dicha actividad con sus inquietudes artísticas.
 
En el año 1985 se casa con Sandra y traslada su residencia a la Cala del Moral. Fruto de este matrimonio nacen sus dos hijos, Álvaro y Pablo. En esta etapa de su vida empieza a desarrollar con mayor intensidad sus dotes artísticas, realizando sus primeros ensayos de pintura en gran formato combinando dicha actividad con otra de sus grandes pasiones, la restauración de automóviles clásicos, que para él es una variante más de las distintas disciplinas artísticas.
 
Tras su separación, y por diversas circunstancias de su vida, siente la necesidad de desarrollar uno de los proyectos que siempre quiso acometer a lo largo de su vida pero no encontró el momento, es por ello que en el año 2.007 pone en práctica diversos ensayos en el campo de la escultura. Tras ser imbuído por un manantial de creatividad empieza a dar forma a su proyecto del que nace su colección de SINERGIA TUBULAR.
 
Una vez completada la colección a finales de 2.008 y animado por su entorno familiar, decide darla a conocer a la sociedad en su tierra natal. Tras las oportunas gestiones concierta su primera exposición en la céntrica Galería de Arte Cartel.